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La Biblia dice que la vida y la
muerte están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de su fruto”
(Proverbios 18:21). La victoria del creyente no depende tanto de lo que
el enemigo pueda hacer en su contra , ni de lo que Dios ha prometido. “Porque
cerca de ti está la Palabra en tu boca y en tu corazón para que la cumplas”.
Tú tienes el poder para traer bendición o maldición a tu
vida dependiendo lo que confiesas diariamente. Estas confesiones te
ayudarán a vivir en victoria cada día. Repite en voz alta estas
confesiones , y verás como empezarás a vivir la vida abundante que Jesús
prometió.
Por Nahum Rosario
Tu Posición Y Victoria En Cristo Jesús
Liberación Del Temor Y Fortaleza Diaria
Salvación Y Protección De Tu Familia
Control De Tu Cuerpo Y Tu Andar Espiritual
TU POSICIÓN Y VICTORIA EN CRISTO JESÚS
Por virtud de la gracia de Dios soy
una nueva criatura en Cristo Jesús, las cosas viejas pasaron, y todas son
hechas nuevas. Yo soy la obra maestra de Dios, y fui creado en Cristo Jesús
para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviera en
ellas. Por gracia soy salvo y ahora soy la justicia de Dios en Cristo.
Para mí no hay más condenación porque estoy en Cristo Jesús, y no ando conforme
a la carne, sino conforme al espíritu. Por medio de la sangre de Cristo tengo
redención, el perdón de pecados; y por lo tanto Dios me ha librado de la
potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo. No soy de
este mundo, ni estoy controlado por las leyes de este mundo. Pecado, muerte,
enfermedad y pobreza no tienen poder sobre mí porque el Espíritu de vida en Cristo
Jesús me ha librado del pecado y de la muerte.
Ahora estoy sentado con Cristo Jesús en lugares celestiales sobre todo
principado, y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra,
no solo en este siglo, sino también en el venidero. Yo tengo victoria porque
tengo la fe que ha vencido al mundo. Satanás, yo tengo toda autoridad sobre ti,
y en el nombre de Jesús destruyo todas tus obras. Yo tengo el nombre de Jesús,
que es el nombre sobre todo nombre y en ese nombre someto todas las cosas bajo
los pies de Cristo. Yo soy un creyente que camina por fe, y no por vista. Estas
señales me siguen: En el nombre de Jesús yo hablo en otras lenguas, en el
nombre de Jesús echo fuera los de demonios. En el Nombre de Jesús nada que yo
coma me dañará, en el nombre de Jesús pongo las manos sobre los enfermos y
sanarán.
LIBERACIÓN DEL
TEMOR Y FORTALEZA DIARIA
Jehová es mi luz y mi salvación;
¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de
atemorizarme? Jehová es mi pastor, y aunque ande en valle de sombra de
muerte no temeré mal alguno, porque El está conmigo, su Palabra y su
Espíritu me infunden aliento. No tengo temor porque el perfecto amor de Dios ha
echado fuera el temor. Dios no me ha dado espíritu de temor, sino de poder,
amor y dominio propio. Como yo habito al abrigo del Altísimo y moro bajo la
sombra del Omnipotente, Jehová me libra del lazo del cazador y de la peste
destructora. Pues a sus ángeles Él envía para que me guarden en todos mis caminos,
los ángeles me llevan en sus manos para que mi pie no tenga tropiezo. No
tendré temor porque el ángel de Jehová acampa a mi alrededor y me defiende de
todo mal. ángeles de Dios cuídenme y protéjanme en este día en el nombre de
Jesús.
Con justicia yo soy adornado y estoy lejos de opresión, y el temor no se
acercará a mí. El que conspire contra mí, delante de mí caerá, y ninguna arma
forjada contra mí prosperará, porque mayor es el que está en mí que el que está
en el mundo. Como yo temo a Jehová y en sus mandamientos me deleito en gran
manera; mi corazón está asegurado y no temeré. No tendré temor de malas
noticias porque mi corazón está firme confiado en Jehová. Rehúso la
preocupación y la ansiedad porque Dios tiene especial cuidado de mí, y El me
cuida como la niña de sus ojos. Por nada estoy afanoso, sino que mis peticiones
son conocidas delante de Dios con toda oración y súplica con acción de gracias.
La paz de Dios, la salvación de Dios, la protección de Dios, la salud de Dios,
la prosperidad de Dios, guarda mi corazón y mi mente en Cristo Jesús. En este
día estoy seguro y no temo a demonios, no temo a hombres, no tema o
circunstancias porque el gran Shaddai está conmigo, y no desmayo porque el
Todopoderoso es mi Dios; Él me esfuerza, El siempre me ayuda, y El siempre me
sustenta con la diestra de su justicia. Todo lo puedo en el Cristo, el Ungido
que vive en mí, El es un dinamo de energía que me fortalece.
Yo tengo la mente de Cristo y soy
guiado por el Espíritu Santo. Estoy en las manos del Buen Pastor y nada ni
nadie me puede sacar de su mano. Nunca confío en mi propia prudencia, sino que
confío en Jehová de todo corazón y El endereza mi camino. Yo soy un hijo de
Dios y soy guiado por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo, el Espíritu de
verdad, me guía a toda verdad y me hace saber las cosas que han de venir.
Yo soy sabio porque Cristo está en mí, la esperanza de Gloria, y El me ha sido
hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención. El
Padre de gloria me da espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de
Cristo. Los ojos de mi espíritu están siendo alumbrados por el Espíritu Santo,
para que yo sepa cual es la esperanza a que El me ha llamado, cuales son las
riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál es la supereminente
grandeza de su poder para los que creemos.
Yo pongo la Palabra de Dios en
primer lugar en mi vida porque ella es mi fuente de fe y sabiduría. Yo no me
conformo a este mundo, sino que soy trasformado por medio de la renovación de
mi mente, y recibo la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. La
Palabra de Cristo mora en abundancia en mí en toda sabiduría. Yo estoy atento a
la Palabra de Dios. Mis ojos no se apartan de la Palabra y la guardo en mi corazón.
He hallado la Palabra de vida y ella es medicina a todo mi cuerpo. Por la fe en
la Palabra de Dios tengo el poder para hacer todas las cosas, y puedo recibir
todas las promesas de Dios. Yo creo que Dios puede hacer todas las cosas mucho
mas abundantemente de lo que yo pido o entienda según el poder que actúa en mí.
Jehová es mi Pastor y nada me
faltará. Ahora soy un hijo de Dios, heredero de Dios y coheredero con
Cristo. Doy gracias al Padre que me hizo apto para participar de la
herencia de los santos en luz. Estoy bendecido con toda bendición en Cristo en
lugares celestiales. Yo hago prosperar mi camino, y todo me sale bien
porque medito en la Palabra de Dios noche y día. Todo lo que yo hago
prospera, y soy como un árbol plantado junto a corrientes de aguas.
Cristo me redimió de la maldición de la ley, Cristo me redimió de la muerte
espiritual, Cristo me redimió de la enfermedad, y Cristo me redimió
de la pobreza. Yo soy la simiente de Abraham, sigo las pisadas de la fe de
Abraham, y soy heredero de Abraham según la promesa. Yo conozco la gracia de mi
Señor Jesucristo, que por amor a mí se hizo pobre, siendo rico, para que yo con
su pobreza fuese enriquecido. Yo temo a Jehová y me deleito en su
Palabra en gran manera, y por eso bienes y riquezas hay en mi casa.
Siempre me acuerdo de Jehová
mi Dios, porque El me da el poder para hacer las riquezas a fin de confirmar su
pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Como soy un diezmero fiel, no estoy bajo
maldición; las puertas de los cielos están siempre abiertas sobre mí, Dios
envía sobre mí bendición hasta que sobreabunde, y Dios reprende al devorador de
mis finanzas. Yo siembro abundantemente y cosecho abundantemente al
ciento por uno. Yo he dado y me será dado: medida buena, apretada, remecida, y
rebosando darán en mi regazo; porque con la misma medida que yo mido, me
vuelven a medir. Soy un dador alegre y el Poderoso Dios hace que abunde en mi
toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente,
yo abunde para toda buena obra. Dios me da semilla y yo siembro sin detener mi
mano, y estoy enriquecido para toda liberalidad. Por esta razón soy un imán que
atrae las riquezas del pecador a mis manos.
Mi Dios suple todo lo que me falta
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Dinero viene de todas las
direcciones, y estoy libre de deudas. Tengo más que suficiente para gastar, y
dar, y mucho más para guardar. Canten y alégrense los que están a favor de mi
justa causa, y digan siempre: Sea exaltado Jehová, quien tiene placer en
la prosperidad de su siervo. Como yo obedezco y sirvo a Dios acabaré mis días
en prosperidad y mis años en dicha. Oh Jehová, sálvame ahora, te ruego que me
hagas prosperar ahora. Dinero viene para mí ahora, aumento viene para mí ahora,
promoción viene para mí ahora, abundancia viene para mí ahora. El favor de Dios
está sobre mí ahora. En el nombre de Jesús.
SALVACIÓN Y
PROTECCIÓN DE TU FAMILIA
Yo creo en el Señor Jesucristo, y
yo mi casa somos salvos y todos servimos a Jehová. Yo creo la Palabra de Dios
que su bendición está en la casa del justo. Mi cónyugue
y mis hijos son bendecidos por Jehová. Yo no engendré hijos para maldición.
sino para bendición. Mi descendencia será poderosa en la tierra, porque la generación
de los rectos será bendita y heredará la tierra. Mis hijos son enseñados por
Jehová y grande es la paz de mis hijos.
Mis hijos cumplen el propósito de
Dios para sus vidas y son instrumentos de bendición para el Reino de Dios. Yo
declaro que mis hijos son santos, son sabios, son ungidos, son saludables y son
prósperos. El favor de Jehová está sobre ellos, y Dios le abre puertas para
alcanzar el favor de los hombres. Mis hijos honran a sus padres, todo le irá
bien y tendrán larga vida sobre la tierra. Ningún mal, ninguna enfermedad,
ninguna tragedia alcanzará a mis hijos porque ellos son la herencia de
Jehová.
CONTROL DE TU
CUERPO Y TU ANDAR ESPIRITUAL
Yo soy el templo de Dios y el Espíritu Santo mora en mí. Mi cuerpo es un
instrumento de justicia y sanidad. Presento mi cuerpo como un sacrifico
vivo, santo y agradable a Dios. El pecado no se enseñorea más de mí
porque estoy bajo la gracia y Cristo es mi Señor. Con Cristo estoy juntamente
crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la
carne, lo vivo por la fe del Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo
por mi. Por fe yo disciplino mi cuerpo en sus apetitos y lo pongo bajo
servidumbre a mi espíritu. Yo soy de Cristo y he crucificado la carne con sus
pasiones y deseos. Me he desvestido del viejo hombre y me he vestido del nuevo
hombre creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Ninguna palabra corrompida sale de mi boca,
sino la que es buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los
oyentes. Yo no contristo al Espíritu Santo de Dios, con el cual fui sellado
para el día de la redención. Yo ando como es digno del Señor, agradándole
en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de
Dios. Estoy fortalecido con todo poder, conforme a la potencia de su
gloria, para toda paciencia y longanimidad.
Jehová Dios es mi Sanador y por las
heridas de Jesús yo fui sanado. Toda enfermedad, todo germen, todo virus, y
toda bacteria que venga contra mi cuerpo, muere al instante por la ley del
Espíritu de vida en Cristo Jesús que mora en mí. Ninguna plaga tocará mi
morada( mi cuerpo, mi casa, mi familia están seguros) porque el poder sanador
de Cristo Jesús mora en mí. El mismo Espíritu que levantó a Cristo de los
muertos vivifica mi cuerpo con su vida de resurrección, con salud, con energía,
y con vida abundante, vida excitante y eterna. Con larga vida Dios me sacia y
me muestra su salvación. Ciertamente el bien y la misericordia de Jehová me seguirán
todas los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Mi iglesia (puedes decir aquí el nombre de tu
iglesia) es edificada por Cristo y las puertas del infierno no prevalecen contra
ella. El Espíritu Santo da dirección y sabiduría a los líderes y a todos sus
miembros. Los miembros de esta iglesia son santos, sanos, prósperos, y fieles a
la visión de llenar la tierra con la gloria de Dios. Cada día el Señor añade a
mi iglesia los que han de ser salvos. Las multitudes están llegando del
norte, del sur, del este y del oeste. Ángeles de Dios traigan la cosecha de
almas. Traigan los heridos, los necesitados, los pobres, los enfermos; para que
sean sanados, restaurados, y prosperados por el poder de la Palabra y el
Espíritu Santo. Declaro que la iglesia está llena a capacidad en cada uno
de los servicios; y cada silla está ocupada por una persona fiel, salva,
llena del Espíritu, dadora, y comprometida con la iglesia. Una multitud de
personas(puede confesar la meta de crecimiento de tu iglesia) están viniendo a
esta iglesia, de todos los niveles sociales.
En esta iglesia no hay división, sino amor,
comunión y unidad, entre todos los grupos que la componen. Declaro que las
miles de almas que vienen se comprometen con la iglesia, perseveran y trabajan
ardientemente en el ministerio de esta gran iglesia. Mi iglesia es un centro de
sanidad y de milagros donde las señales y las maravillas suceden en cada
servicio. Los paralíticos saltan de las sillas de ruedas, los ciegos ven, los
sordos oyen, y los endemoniados son liberados por el poder de Dios. Mi iglesia
es una iglesia próspera, está libre de deudas, posee las propiedades que
necesita para ejercer su ministerio, y tiene abundantes finanzas para financiar
la extensión del Reino de Dios.
Yo tengo el poder para atar y desatar.
Lo que ato en la tierra es atado en los cielos, y lo que desato en la tierra es
desatado en los cielos. Ahora en el nombre de Jesús yo ato a todos los
principados, a todas las potestades, a todos los gobernadores de las tinieblas
de este siglo, y a todas las huestes de maldad en las regiones
celestes; que se oponen al éxito, progreso y prosperidad de mi
iglesia. Y ahora desato espíritu de salvación, sanidad, y prosperidad sobre
cada uno de los miembros de esta iglesia, y sobre el pastor y su familia.
Será como lo he dicho, porque todo lo que yo diga me será hecho. En
este día estoy ungido para hacer la voluntad de Dios, estoy ungido para
destruir las obras del diablo, estoy ungido para bendecir la humanidad, y estoy
ungido para edificar la Iglesia del Señor Jesucristo. Amén