El más reciente libro de Nahum Rosario. Una serie de meditaciones diarias acerca de la fe.
Si las palabras de la Biblia significan lo que dice, entonces tenemos que aceptar que sin fe es imposible agradar a Dios. ¿Por qué la fe agrada tanto a Dios? Porque cuando le creemos a Dios quitamos la mirada de nosotros, de nuestra impotencia, de nuestra debilidad, de nuestra necesidad, de nuestra escasez, de nuestra enfermedad, y ponemos los ojos en aquel que es el Autor y Perfeccionador de nuestra Fe, Jesucristo. Combato ardientemente cualquier argumento, que dice que la gente de fe somos arrogantes y orgullosos. Yo no sé de otros, pero para mí la fe ha causado el efecto contrario. Yo sé que es por la gracia de Dios que he recibido Su fe y que es permaneciendo en Su Presencia cada día que mi fe se perfecciona.
He descubierto que necesito fe desde que me tiro de la cama hasta que regreso a ella. El justo por la vivirá, es más que una frase bonita o una escritura que incendió la Reforma Protestante con Martín Lucero. Es la realidad de cada día al tener que enfrentarme a demonios, situaciones y personas, que se oponen a que yo experimente la vida abundante que Jesús compró para mí con Su sangre en la cruz. Cada día tengo que creerle a Dios, cada día tengo que pelear la buena batalla de la fe, y cada día tengo que desarrollar mi fe para llegar a un nivel más alto donde todas las cosas son posibles.
Este devocionario lo he escrito para ayudarte e inspirarte en tu vida de fe. Son pequeñas cápsulas de fe las cuales pueden alimentar y fortalecer tu fe cada día para que puedas vivir por fe y puedas agradar mejor a Dios. Estas devociones son de fácil lectura y no toman más de cinco minutos de tu tiempo cada día. Al final de cada devoción hay una breve oración para encender el fuego espiritual del día. Oro a Dios que este material te sea de ayuda en tu aventura de fe.
Si las palabras de la Biblia significan lo que dice, entonces tenemos que aceptar que sin fe es imposible agradar a Dios. ¿Por qué la fe agrada tanto a Dios? Porque cuando le creemos a Dios quitamos la mirada de nosotros, de nuestra impotencia, de nuestra debilidad, de nuestra necesidad, de nuestra escasez, de nuestra enfermedad, y ponemos los ojos en aquel que es el Autor y Perfeccionador de nuestra Fe, Jesucristo. Combato ardientemente cualquier argumento, que dice que la gente de fe somos arrogantes y orgullosos. Yo no sé de otros, pero para mí la fe ha causado el efecto contrario. Yo sé que es por la gracia de Dios que he recibido Su fe y que es permaneciendo en Su Presencia cada día que mi fe se perfecciona.
He descubierto que necesito fe desde que me tiro de la cama hasta que regreso a ella. El justo por la vivirá, es más que una frase bonita o una escritura que incendió la Reforma Protestante con Martín Lucero. Es la realidad de cada día al tener que enfrentarme a demonios, situaciones y personas, que se oponen a que yo experimente la vida abundante que Jesús compró para mí con Su sangre en la cruz. Cada día tengo que creerle a Dios, cada día tengo que pelear la buena batalla de la fe, y cada día tengo que desarrollar mi fe para llegar a un nivel más alto donde todas las cosas son posibles.
Este devocionario lo he escrito para ayudarte e inspirarte en tu vida de fe. Son pequeñas cápsulas de fe las cuales pueden alimentar y fortalecer tu fe cada día para que puedas vivir por fe y puedas agradar mejor a Dios. Estas devociones son de fácil lectura y no toman más de cinco minutos de tu tiempo cada día. Al final de cada devoción hay una breve oración para encender el fuego espiritual del día. Oro a Dios que este material te sea de ayuda en tu aventura de fe.